¿Cómo nos afecta a nuestro desarrollo posterior el estilo que nuestra familia de origen haya tenido a la hora de educarnos?
Cada vez más se tienen a afirmar la idea de que "la educación se trae de casa"... lo cual efectivamente puede resultar cierto. En cambio, no deberíamos quedarnos en la superficie, es decir, en los comportamientos externos que solemos observar en un ambiente determinado, sin considerar que pueden ser muy diferentes a los manifestados en otros contextos.
En realidad tendemos a manejar una idea bastante sesgada e irreal (e ilógica) de cómo es "un@ niñ@ perfect@": saluda cuando llega, callar cuando estamos hablando las personas adultas, siempre pide las cosas "por favor" y fundamentalmente, obedece.
Nos centramos con demasiada frecuencia en "cómo debería ser", en lugar de "cómo ES", respetando sus propios estilos y potenciando sus propias virtudes.
ELECCIÓN DEL ESTILO EDUCATIVO
No existe una guía eficaz y eficiente de cómo ser padres y madres que sirva por igual a todas las familias, pero sí hemos de tomar consciencia de la importancia de considerar varios aspectos a la hora de educar, por ejemplo:
1 - Preocuparnos por una educación en el pensamiento crítico (entrando en contraposición por tanto con la idea de "niñ@ obediente").
2 - El estilo educativo es una cuestión de elección, no una imposición, es decir, no tenemos por qué optar por un estilo simplemente porque de una u otra forma sentimos que se impone de manera externa.
3 - Educación en la gestión emocional (identificación de emociones, observando diversos grados de expresión, promover nuestra propia gestión emocional para ofrecer un correcto ejemplo, etc.)
EDUCAR BASÁNDONOS EN LOS "3 AUTOS": AUTOCONCEPTO, AUTOCONFIANZA y AUTOESTIMA
Para facilitar desde la familia el desarrollo personal óptimo, la preocupación por los comportamientos adecuados o inadecuados tiene que dejar paso a la educación de "dejar ser al SER"... las conductas adecuadas con toda probabilidad serán una consecuencia de llevar a cabo una educación basada en el respeto.
AUTOCONCEPTO: aprender a conocerse a sí mism@s puede considerarse la gran asignatura pendiente en nuestra cultura. Suele resultar complicado no dejarse arrastrar por la opinión del grupo, de tal forma que con demasiada frecuencia, tiende a absorber al individuo.
Se trataría de potenciar el desarrollo de la inteligencia intrapersonal, por tanto.
AUTOCONFIANZA: confiar en las propias posibilidades. Se trataría de aprender a establecer para un@ mism@ metas razonables y alcanzables, tendiendo al nivel más elevado que sabemos que podríamos alcanzar.
Lógicamente, es necesario poseer un grado óptimo de autoconcepto, para no pretender metas excesivamente elevadas o irreales o excesivamente bajas (con la consecuente frustración en ambos casos).
AUTOESTIMA: difícilmente podremos llegar a conocer la estima hacia sí mism@ o hacia las demás personas si no basamos la educación en la noción de respeto, entendido como el principio universal por el que debieran regirse el resto de valores humanos.
Solo sabremos respetar a los demás cuando hayamos aprendido a respetarnos a nosotr@s mism@s.
Fondo
lunes, 2 de diciembre de 2013
¿Sabías que no hay ningún niño malo en la faz de la tierra?
Ningún bebé nace siendo "malo", ningún niño o niña de 1 año, de 3 años, de 5 años, etc. es malo ni mala.
Pero muchos padres, educadoras, abuelos, adultos en general les hacemos crecer sintiéndose malos porque les decimos sin pensarlo ¡eres malo! cuando han hecho algo que consideramos no adecuado.
Hacemos se crean y sientan malos
a) Un niño de 1 año golpea a otro en la guardería y la profesora le riñe mientras le dice ¡eres malo!
b) Una niña de tres años monta una pataleta en el supermercado porque su madre no acepta comprarle una piruleta. Su madre sofocada y furiosa le grita , ¡eres mala, pórtate bien!
c) Mi hijo de tres años, se empeña en no dar besos a sus abuelos paternos cuando vienen e a visitarlo, así que ellos le dicen eres malo porque no me quieres dar un beso.
Cuando sus abuelos se van, miro a mi hijo a los ojos y le digo "Tú no eres un niño malo. Jamás te creas que eres malo aunque te lo diga tu abuela, tu profesora, un amigo. Tu abuela se enfada porque no la besas, pero eso no significa que tú seas un niño malo".
Al niño que le están constantemente repitiendo que es malo, encauza su conducta a ser malo: más pegón, menos obediente, más contestó, con el agravante que este mensaje negativo daña mucho su autoestima y su alma.
No son malos, hacen cosas mal hechas
Los niños malos no existen, en todo caso, existen los niños que hacen cosas mal hechas o cosas que a nosotros no nos gustan:
a) Al niño que golpea se le puede reñir diciéndole Pegar está mal hecho. A los amigos se les dan caricias, si pegas haces daño. Este mensaje le ayuda a entender sin dañar su autoestima.
b) En el caso de la pataleta en el súper el mensaje constructivo sería Estoy disgustada contigo porque te has portado muy mal en súper. Portarse mal no significa ser mala.
c) El mensaje correcto de la abuela sería me molesta no me des un beso cuando vengo a verte. Pero si mi hijo no cumple sus deseos, no es un niño malo (tal vez cabezota en esos momentos, o un niño que quiere llamar la atención de su abuela).
Herramientas para crecer con seguridad
Los niños pequeños aprenden de nuestras respuestas. Muestra a tu hijo, nieto, alumno, sobrino, amigo aquello que hace mal, pero hazlo sin dañar su alma, sin etiquetarlo de malo, sin dañar su autoestima.
Los niños necesitan aprender qué es correcto y que no, necesitan que les muestres qué pueden hacer y qué no como herramientas que le sirva para crecer con seguridad y confianza en él mismo.
Pero muchos padres, educadoras, abuelos, adultos en general les hacemos crecer sintiéndose malos porque les decimos sin pensarlo ¡eres malo! cuando han hecho algo que consideramos no adecuado.
Hacemos se crean y sientan malos
a) Un niño de 1 año golpea a otro en la guardería y la profesora le riñe mientras le dice ¡eres malo!
b) Una niña de tres años monta una pataleta en el supermercado porque su madre no acepta comprarle una piruleta. Su madre sofocada y furiosa le grita , ¡eres mala, pórtate bien!
c) Mi hijo de tres años, se empeña en no dar besos a sus abuelos paternos cuando vienen e a visitarlo, así que ellos le dicen eres malo porque no me quieres dar un beso.
Cuando sus abuelos se van, miro a mi hijo a los ojos y le digo "Tú no eres un niño malo. Jamás te creas que eres malo aunque te lo diga tu abuela, tu profesora, un amigo. Tu abuela se enfada porque no la besas, pero eso no significa que tú seas un niño malo".
Al niño que le están constantemente repitiendo que es malo, encauza su conducta a ser malo: más pegón, menos obediente, más contestó, con el agravante que este mensaje negativo daña mucho su autoestima y su alma.
No son malos, hacen cosas mal hechas
Los niños malos no existen, en todo caso, existen los niños que hacen cosas mal hechas o cosas que a nosotros no nos gustan:
a) Al niño que golpea se le puede reñir diciéndole Pegar está mal hecho. A los amigos se les dan caricias, si pegas haces daño. Este mensaje le ayuda a entender sin dañar su autoestima.
b) En el caso de la pataleta en el súper el mensaje constructivo sería Estoy disgustada contigo porque te has portado muy mal en súper. Portarse mal no significa ser mala.
c) El mensaje correcto de la abuela sería me molesta no me des un beso cuando vengo a verte. Pero si mi hijo no cumple sus deseos, no es un niño malo (tal vez cabezota en esos momentos, o un niño que quiere llamar la atención de su abuela).
Herramientas para crecer con seguridad
Los niños pequeños aprenden de nuestras respuestas. Muestra a tu hijo, nieto, alumno, sobrino, amigo aquello que hace mal, pero hazlo sin dañar su alma, sin etiquetarlo de malo, sin dañar su autoestima.
Los niños necesitan aprender qué es correcto y que no, necesitan que les muestres qué pueden hacer y qué no como herramientas que le sirva para crecer con seguridad y confianza en él mismo.
¿Quieres que tus hijos lean y ya no sabes que hacer?
Sabes que leer es un hábito que puede enriquecer enormemente a tu hijo pero no tienes ni idea de cómo conseguir que deje de lado por un momento la videoconsola y se ponga frente a un libro. Para conseguirlo, aseguran los expertos, es necesario que la lectura sea una rutina que se cree desde los primeros años de vida, además hay que fomentarla como un juego o como una respuesta a las preguntas de nuestro entorno para que vean en los libros una posibilidad de diversión y conocimiento. Aprovechando que este viernes se celebra el día de las librerías, el experto en Animación a la lectura ybibliotecario de los Colegios Brains, Sergio Díez, te da a continuación seis claves para estimular el amor a la lectura de los más pequeños:
1. Déjale elegir el libro que más le guste. Uno de los errores más comunes a la hora de fomentar la lectura entre los niños es darle un libro seleccionado por los adultos. Aunque es cierto que los padres o los profesores deben supervisar la elección con el fin de que la lectura sea acertada según la edad y los conocimientos del niño, “siempre debe ser él el que elija el libro que quiere leer, la capacidad de decisión del niño nunca debe verse mermada”, explica Sergio Díez. La elección de un libro sin tener en cuenta los gustos del niño le lleva al desánimo y al aburrimiento, sin embargo “si fomentamos su autonomía como lector, él nos mostrará sus preferencias y disfrutará de la
elección”.
2. Busca un espacio creativo. Las bibliotecas son uno de los entornos más estimulantes para fomentar el hábito de lectura. “Son espacios con una gran variedad de propuestas que permiten al niño explorar todas las opciones, asombrarse por la variedad y elegir una lectura como un reto”, matiza el bibliotecario. Aunque debemos procurar que las normas de la sala se cumplan hay que animar a que el niño se acerque a la lectura de forma creativa y desordenada. “Si intentamos que el niño permanezca sentado en un sitio y le fijamos unos requisitos conseguiremos coartar su pasión por el descubrimiento y la conquista de nuevas historias”.
3. Fomenta su imaginación escribiendo sus historias. “No hay nada como inventar para apreciar el mundo imaginario”, decía Rodari en su Gramática de la fantasía. Dejar volar la imaginación de nuestros hijos y animarles a que plasmen las ideas en un papel “facilitará el aprendizaje de la gramática, la ortografía y a la vez estimulará su creatividad”. Además, para los padres poder asistir al nacimiento de sus ideas y fantasías será una experiencia gratificante y enriquecedora.
4. La lectura es un juego. “Sin disfrute no hay estímulo”, sentencia Sergio Díez. No debemos imponer la lectura como una obligación o como un requisito para “ser una mejor persona o más inteligente” sino como un juego con el que divertirse. Por otro lado, dejar de insistir en que lea también es un primer paso para que a él libremente le llegue la inquietud por la lectura.
5. Los niños copian a los adultos. Fomentar la lectura en compañía de los padres o de los amigos es una de las herramientas más eficaces para fomentar el amor a los libros desde pequeños. “Compartir con los padres una lectura, contarles cuentos adaptados a su edad o dejar que él mismo se invente una historia puede ayudar a desarrollar su imaginación y el interés por conocer nuevos mundos”, explica Sergio Díez. Si el niño ve leer, él leerá; si en su casa hay libros terminará por acudir a ellos para ver qué contienen.
6. Las pantallas interactivas, un mundo de posibilidades. No debemos demonizar el uso de las “nuevas tecnologías” por considerarlos sustitutos del papel. “Debemos ser conscientes de las posibilidades que ofrece” para hacer que nuestros hijos se diviertan de una forma interactiva con cuentos animados, música, participativos… “Si se hace un uso coherente y mesurado” puede ser un objeto compatible con el libro tradicional.
1. Déjale elegir el libro que más le guste. Uno de los errores más comunes a la hora de fomentar la lectura entre los niños es darle un libro seleccionado por los adultos. Aunque es cierto que los padres o los profesores deben supervisar la elección con el fin de que la lectura sea acertada según la edad y los conocimientos del niño, “siempre debe ser él el que elija el libro que quiere leer, la capacidad de decisión del niño nunca debe verse mermada”, explica Sergio Díez. La elección de un libro sin tener en cuenta los gustos del niño le lleva al desánimo y al aburrimiento, sin embargo “si fomentamos su autonomía como lector, él nos mostrará sus preferencias y disfrutará de la
elección”.
2. Busca un espacio creativo. Las bibliotecas son uno de los entornos más estimulantes para fomentar el hábito de lectura. “Son espacios con una gran variedad de propuestas que permiten al niño explorar todas las opciones, asombrarse por la variedad y elegir una lectura como un reto”, matiza el bibliotecario. Aunque debemos procurar que las normas de la sala se cumplan hay que animar a que el niño se acerque a la lectura de forma creativa y desordenada. “Si intentamos que el niño permanezca sentado en un sitio y le fijamos unos requisitos conseguiremos coartar su pasión por el descubrimiento y la conquista de nuevas historias”.
3. Fomenta su imaginación escribiendo sus historias. “No hay nada como inventar para apreciar el mundo imaginario”, decía Rodari en su Gramática de la fantasía. Dejar volar la imaginación de nuestros hijos y animarles a que plasmen las ideas en un papel “facilitará el aprendizaje de la gramática, la ortografía y a la vez estimulará su creatividad”. Además, para los padres poder asistir al nacimiento de sus ideas y fantasías será una experiencia gratificante y enriquecedora.
4. La lectura es un juego. “Sin disfrute no hay estímulo”, sentencia Sergio Díez. No debemos imponer la lectura como una obligación o como un requisito para “ser una mejor persona o más inteligente” sino como un juego con el que divertirse. Por otro lado, dejar de insistir en que lea también es un primer paso para que a él libremente le llegue la inquietud por la lectura.
5. Los niños copian a los adultos. Fomentar la lectura en compañía de los padres o de los amigos es una de las herramientas más eficaces para fomentar el amor a los libros desde pequeños. “Compartir con los padres una lectura, contarles cuentos adaptados a su edad o dejar que él mismo se invente una historia puede ayudar a desarrollar su imaginación y el interés por conocer nuevos mundos”, explica Sergio Díez. Si el niño ve leer, él leerá; si en su casa hay libros terminará por acudir a ellos para ver qué contienen.
6. Las pantallas interactivas, un mundo de posibilidades. No debemos demonizar el uso de las “nuevas tecnologías” por considerarlos sustitutos del papel. “Debemos ser conscientes de las posibilidades que ofrece” para hacer que nuestros hijos se diviertan de una forma interactiva con cuentos animados, música, participativos… “Si se hace un uso coherente y mesurado” puede ser un objeto compatible con el libro tradicional.
jueves, 28 de noviembre de 2013
Premiar conductas positivas en los niños, para fomentar el buen comportamiento
Es importante tener en cuenta que todas las personas requieren ser motivados cuando se comportan de manera adecuada u obtienen un logro importante. Para esto en los colegios se proporcionan diplomas que hablan del buen desempeño académico, pero que tal si los padres realizarán esta misma estrategia para premiar el buen comportamiento y la realización adecuada de los deberes, tanto en la escuela como en el hogar.
Si no se recalca en los niños cuando estos hacen algo positivo, ellos van a pensar que lo que hicieron no tiene importancia y se comportarán de forma diferente muchas veces haciendo travesuras o adquiriendo malos hábitos. Premiar las conductas positivas en los niños ayuda a que estos adquieran estas acciones como hábitos de vida.
Los profesores también deben premiar las conductas positivas en los niños, ya que son los encargados de educarlos la mayor parte del día. El reconocimiento no debe ser algo costoso, puede ser un pequeño detalle cómo poner su foto en una cartelera como en mejor alumno de la semana o proporcionar un punto más a la calificación tradicional.
Los caramelos son una buena alternativa tanto en la casa como en la escuela, pero este debe ir acompañado por un elogio tanto de los padres como de los profesores.
Algunos medios para premiar las conductas positivas de los niños
Un premio apropiado es salir un fin de semana a realizar actividades como ir a piscina, ir a pescar o a patinar, todo depende de la actividad que le guste más a los pequeños.
Utilizar un diploma tanto en el colegio como en el hogar es apropiado, para que el niño sienta que la forma como está actuando es lo suficientemente buena para conservarla.
Los elogios tanto públicos como privados son una gran alternativa, sobre todo cuando estos vienen de personas que en realidad los niños admiran y quieren conservar su atención, como son los padres, hermanos mayores o maestros.
Algo que no es un incentivo para los niños, pero que de igual manera los pequeños valoran mucho, es hablar delante de ellos con otras personas sobre los buenos logros de los niños, de las buenas conductas y de lo orgulloso que se está de ellos.
Otra de las herramientas que se pueden realizar para premiar las conductas positivas de los niños, puede ser que si conservan estas conductas se pasará al final de año las vacaciones deseadas en familia o por lo menos se tomará tiempo para compartir en un lindo lugar.
Por qué es importante premiar las conductas positivas de los niños
Porque los niños adquieren seguridad en sí mismos y en la forma como están actuando.
Porque sienten que son importantes para las personas que los rodeas y que por esta razón deben actuar igual para ser reconocidos y felicitados.
Porque adoptan las conductas positivas como parte de su carácter, para de esta forma enfrentar los diferentes problemas que se le presenten en el camino.
Si no se recalca en los niños cuando estos hacen algo positivo, ellos van a pensar que lo que hicieron no tiene importancia y se comportarán de forma diferente muchas veces haciendo travesuras o adquiriendo malos hábitos. Premiar las conductas positivas en los niños ayuda a que estos adquieran estas acciones como hábitos de vida.
Los profesores también deben premiar las conductas positivas en los niños, ya que son los encargados de educarlos la mayor parte del día. El reconocimiento no debe ser algo costoso, puede ser un pequeño detalle cómo poner su foto en una cartelera como en mejor alumno de la semana o proporcionar un punto más a la calificación tradicional.
Los caramelos son una buena alternativa tanto en la casa como en la escuela, pero este debe ir acompañado por un elogio tanto de los padres como de los profesores.
Algunos medios para premiar las conductas positivas de los niños
Un premio apropiado es salir un fin de semana a realizar actividades como ir a piscina, ir a pescar o a patinar, todo depende de la actividad que le guste más a los pequeños.
Utilizar un diploma tanto en el colegio como en el hogar es apropiado, para que el niño sienta que la forma como está actuando es lo suficientemente buena para conservarla.
Los elogios tanto públicos como privados son una gran alternativa, sobre todo cuando estos vienen de personas que en realidad los niños admiran y quieren conservar su atención, como son los padres, hermanos mayores o maestros.
Algo que no es un incentivo para los niños, pero que de igual manera los pequeños valoran mucho, es hablar delante de ellos con otras personas sobre los buenos logros de los niños, de las buenas conductas y de lo orgulloso que se está de ellos.
Otra de las herramientas que se pueden realizar para premiar las conductas positivas de los niños, puede ser que si conservan estas conductas se pasará al final de año las vacaciones deseadas en familia o por lo menos se tomará tiempo para compartir en un lindo lugar.
Por qué es importante premiar las conductas positivas de los niños
Porque los niños adquieren seguridad en sí mismos y en la forma como están actuando.
Porque sienten que son importantes para las personas que los rodeas y que por esta razón deben actuar igual para ser reconocidos y felicitados.
Porque adoptan las conductas positivas como parte de su carácter, para de esta forma enfrentar los diferentes problemas que se le presenten en el camino.
martes, 26 de noviembre de 2013
Consejos para fomentar la seguridad y la autoestima de los niñ@s
Muchos niños y niñas se muestran inseguros en alguna etapa de su desarrollo.Los niños y niñas inseguros presentan dificultades en determinados aspectos: relacionarse con los iguales, aprendizaje escolar, creatividad, etc. Esta inseguridad puede extenderse a otras etapas. Las personas inseguras tienen dificultades para hacer las cosas por sí mismos, esto les limita en su actuación diaria. No creen en sus competencias y no progresan. Se sienten frustrados cuando se equivocan y prefieren no intentarlo por no pasar por ello.
Para un crecimiento sano es fundamental fomentar la seguridad en uno mismo, de esta forma los niños y niñas crecerán felices, potenciarán su aprendizaje y se sentirán competentes.
Para que sean adultos felices y seguros, capaces de lograr sus metas, debemos favorecer la seguridad en uno mismo desde el primer momento.
Características de los niños/as inseguros
Temor excesivo por hacer cosas por sí mismos. Muestran miedo y oposición cuando tienen que hacer determinadas cosas por sí solos, “preguntar algo, pedir alguna cosa, resolver algún problema, etc.”
Le cuesta relacionarse con los iguales, son solitarios, evitan los juegos con otros niños y niñas que no conocen.
No le gustan las críticas y observaciones. No acepta bien que se le diga lo que hace mal.
Miedo a equivocarse. No le gusta equivocarse y presenta un miedo irracional a equivocarse, esto hace que prefiera no hacer determinadas cosas por el miedo a equivocarse.
Poca motivación en clase, no parece que le interese.
Son solitarios y callados.
Como se produce la inseguridad, ¿Por qué aparece?
La inseguridad es una emoción normal hasta cierto punto. Todas las personas nos podemos mostrar inseguras ante una situación que no conocemos o no manejamos. Pero en ocasiones la inseguridad puede ser excesiva y afectar a las actitudes y la calidad de vida de los pequeños, provocando una gran tensión interior.
Muchas son las causas que pueden provocar inseguridades, pero el ambiente que rodea al pequeño es fundamental para fomentar su confianza. Ambiente que propicia la inseguridad:
Ambiente donde se exige demasiado al pequeño.
Crítica y corrección constante.
Desatención y distancia emocional con las personas cercanas.
Comparaciones constantes donde los niños y niñas quedan menospreciados.
Modelos inseguros. Los niños y niñas aprenden mejor las actitudes que observan y tienden a imitarlas.
10 Útiles Consejos para fomentar la seguridad y autoestima en los niños y niñas
La seguridad en uno mismo es un proceso, relacionado con el autoconcepto y con la autoestima. Estos tres aspectos se ven influenciados mutuamente, en una estrecha relación en la que se van desarrollando continuamente.
Es algo que se construye, que se aprende poco a poco, fruto de las experiencias diarias. El pequeño va recibiendo información de cómo es, de lo que vale, y de las competencias que tiene, y así con esa información va construyendo una imagen de sí mismo. Va aprendiendo a valorar sus competencias y a afrontar sus equivocaciones y errores de forma constructiva. En este proceso la familia tiene un papel fundamental, ya que estas primeras informaciones que recoja el niño o niña sobre su persona le vendrán de cómo le percibe su familia.
Busca la causa de las inseguridades.
Presta atención al ambiente que rodea al pequeño.
No seas demasiado negativo juzgando al pequeño. Crítica la conducta no al niño/a.
Mantén expectativas realistas que el pequeño pueda cumplir.
Hazle ver que estas orgulloso de él cuando logre alguna de sus metas.
Sírveles de Ejemplo. Es importante que nosotros nos mostremos seguros de nosotros mismos y confiemos en nuestras capacidades. Los pequeños aprenden más de lo ven que de lo que se les dice. Imitan nuestra forma de comportarnos, somos sus modelos y su ejemplo a seguir.
Favorece su Autoestima. Debemos cuidar la autoestima del niño o niña. Mostrarle que le valoramos.
Déjale su Espacio para que haga las cosas solo, por sí mismo. No podemos estar constantemente encima de ellos. Debemos darles la oportunidad de valerse por sí mismos. De esta forma aprenden a hacer cosas solos, toman sus decisiones, asumen equivocaciones y se perciben responsables de sus logros y por lo tanto de sus competencias y capacidades. Si no les dejamos hacerlo por si mismo, no creerán que ha sido gracias a su capacidad.
Permíteles alcanzar logros. Dependiendo de la edad y momento del desarrollo, los pequeños son capaces ya de realizar determinadas tareas o actividades, como atarse los zapatos, montar en bici, preparar el postre, etc. Es importante que les dejemos enfrentarse a estas tareas, han de ser adecuadas a sus capacidades, no importa que no les salga a la primera, tenemos que ser pacientes y dejar que lo logren por sí mismos.
Transmíteles seguridad y confianza. Para que los niños y niñas se perciban seguros, deben sentir que nosotros creemos en ellos. Si les transmitimos que nosotros estamos seguros de que lo harán, que confiamos en sus capacidades, ellos también confiaran en estas capacidades. Si por el contrario, sienten que tenemos dudas sobre si alcanzaran sus logros, ellos también tendrán esas dudas y miedos.
Para un crecimiento sano es fundamental fomentar la seguridad en uno mismo, de esta forma los niños y niñas crecerán felices, potenciarán su aprendizaje y se sentirán competentes.
Para que sean adultos felices y seguros, capaces de lograr sus metas, debemos favorecer la seguridad en uno mismo desde el primer momento.
Características de los niños/as inseguros
Temor excesivo por hacer cosas por sí mismos. Muestran miedo y oposición cuando tienen que hacer determinadas cosas por sí solos, “preguntar algo, pedir alguna cosa, resolver algún problema, etc.”
Le cuesta relacionarse con los iguales, son solitarios, evitan los juegos con otros niños y niñas que no conocen.
No le gustan las críticas y observaciones. No acepta bien que se le diga lo que hace mal.
Miedo a equivocarse. No le gusta equivocarse y presenta un miedo irracional a equivocarse, esto hace que prefiera no hacer determinadas cosas por el miedo a equivocarse.
Poca motivación en clase, no parece que le interese.
Son solitarios y callados.
Como se produce la inseguridad, ¿Por qué aparece?
La inseguridad es una emoción normal hasta cierto punto. Todas las personas nos podemos mostrar inseguras ante una situación que no conocemos o no manejamos. Pero en ocasiones la inseguridad puede ser excesiva y afectar a las actitudes y la calidad de vida de los pequeños, provocando una gran tensión interior.
Muchas son las causas que pueden provocar inseguridades, pero el ambiente que rodea al pequeño es fundamental para fomentar su confianza. Ambiente que propicia la inseguridad:
Ambiente donde se exige demasiado al pequeño.
Crítica y corrección constante.
Desatención y distancia emocional con las personas cercanas.
Comparaciones constantes donde los niños y niñas quedan menospreciados.
Modelos inseguros. Los niños y niñas aprenden mejor las actitudes que observan y tienden a imitarlas.
10 Útiles Consejos para fomentar la seguridad y autoestima en los niños y niñas
La seguridad en uno mismo es un proceso, relacionado con el autoconcepto y con la autoestima. Estos tres aspectos se ven influenciados mutuamente, en una estrecha relación en la que se van desarrollando continuamente.
Es algo que se construye, que se aprende poco a poco, fruto de las experiencias diarias. El pequeño va recibiendo información de cómo es, de lo que vale, y de las competencias que tiene, y así con esa información va construyendo una imagen de sí mismo. Va aprendiendo a valorar sus competencias y a afrontar sus equivocaciones y errores de forma constructiva. En este proceso la familia tiene un papel fundamental, ya que estas primeras informaciones que recoja el niño o niña sobre su persona le vendrán de cómo le percibe su familia.
Busca la causa de las inseguridades.
Presta atención al ambiente que rodea al pequeño.
No seas demasiado negativo juzgando al pequeño. Crítica la conducta no al niño/a.
Mantén expectativas realistas que el pequeño pueda cumplir.
Hazle ver que estas orgulloso de él cuando logre alguna de sus metas.
Sírveles de Ejemplo. Es importante que nosotros nos mostremos seguros de nosotros mismos y confiemos en nuestras capacidades. Los pequeños aprenden más de lo ven que de lo que se les dice. Imitan nuestra forma de comportarnos, somos sus modelos y su ejemplo a seguir.
Favorece su Autoestima. Debemos cuidar la autoestima del niño o niña. Mostrarle que le valoramos.
Déjale su Espacio para que haga las cosas solo, por sí mismo. No podemos estar constantemente encima de ellos. Debemos darles la oportunidad de valerse por sí mismos. De esta forma aprenden a hacer cosas solos, toman sus decisiones, asumen equivocaciones y se perciben responsables de sus logros y por lo tanto de sus competencias y capacidades. Si no les dejamos hacerlo por si mismo, no creerán que ha sido gracias a su capacidad.
Permíteles alcanzar logros. Dependiendo de la edad y momento del desarrollo, los pequeños son capaces ya de realizar determinadas tareas o actividades, como atarse los zapatos, montar en bici, preparar el postre, etc. Es importante que les dejemos enfrentarse a estas tareas, han de ser adecuadas a sus capacidades, no importa que no les salga a la primera, tenemos que ser pacientes y dejar que lo logren por sí mismos.
Transmíteles seguridad y confianza. Para que los niños y niñas se perciban seguros, deben sentir que nosotros creemos en ellos. Si les transmitimos que nosotros estamos seguros de que lo harán, que confiamos en sus capacidades, ellos también confiaran en estas capacidades. Si por el contrario, sienten que tenemos dudas sobre si alcanzaran sus logros, ellos también tendrán esas dudas y miedos.
jueves, 21 de noviembre de 2013
Orientaciones para desarrollar los vínculos afectivos
Los vínculos afectivos se entienden como una relación de cariño y amor reciproco entre diferentes personas. Los seres humanos vivimos en familia y en sociedad, los vínculos afectivos están presentes por lo tanto en prácticamente todo lo que hacemos las personas. Su influencia en los diferentes actos y comportamientos, así como en el desarrollo de los niños y niñas es indiscutible.
Son fundamentales para un desarrollo afectivo sano y adecuado, y contribuyen al mismo tiempo al desarrollo social y cognitivo de los niños y niñas, constituyendo la base para las relaciones futuras que tendrán los pequeños en su vida.
Los vínculos seguros en la infancia influyen en la capacidad de tener relaciones sanas en la vida adulta, ya que fortalecen la autoestima, la seguridad y la confianza de las personas. Por el contrario el establecimiento de vínculos afectivos inseguros contribuye a la inseguridad, falta de autoestima y de confianza y por lo tanto puede llevar a relaciones afectivas poco sanas en el futuro.
El primer vínculo afectivo y el más especial, aquel que va a marcar para toda la vida, es el que establecen los niños y niñas con los padres y/o adultos más cercanos.
BENEFICIOS DE UNOS VÍNCULOS AFECTIVOS SEGUROS Y SANOS
- Fomentan y mejoran la comunicación familiar.
- Favorece la influencia de los padres en los hijos.
- Aportan confianza, seguridad y fortaleza a los niños y niñas.
- Contribuyen a una autoestima sana.
- Se forman unas bases seguras para futuros vínculos.
- Ayudan al desarrollo afectivo, social y cognitivo del niño, y de esta forma contribuyen a un sano desarrollo integral de la persona.
EFECTOS NEGATIVOS DE LA AUSENCIA DE VINCULOS SANOS Y SEGUROS.
- La comunicación familiar se vuelve conflictiva e incluso inexistente.
- Las relaciones se caracterizan por la desconfianza y el miedo.
- Se forma una autoestima insegura.
- Se favorecen ideas y pensamientos negativos en cuanto a las relaciones interpersonales.
- Se perjudica el desarrollo afectivo y social del niño.
- Contribuye al establecimiento de relaciones conflictivas en un futuro, son patrones que se tienden a repetir.
¿CÓMO PODEMOS CREAR UNOS VINCULOS SEGUROS CON LOS NIÑOS Y NIÑAS?
10 Orientaciones para el desarrollo de los vínculos afectivos.
Manifiesta tu cariño abiertamente: las manifestaciones del cariño mediante abrazos, gestos y palabras son fundamentales.
Comparte con ellos juegos y situaciones cotidianas, aprovecha cualquier momento para reír con ellos, darles una caricia, una palabra de afecto.
Fomenta la comunicación, haz que los niños y niñas, se expresen, se comuniquen, digan lo que piensan y sienten. La comunicación hace que se fortalezcan los lazos, y hace posible la empatía.
Escucha lo que sienten y piensan. Muestra tu interés mientras te hablan, asiente, responde, mírales a los ojos. No les interrumpas y hazles preguntas si es necesario. No juzgues lo que dicen, son sus emociones y sus pensamientos, han de sentirse libres para expresarse. Cuando escuchamos mostramos aprecio y aceptación, les demostramos que les tenemos en cuenta y que nos importan.
Se consciente de tus propios sentimientos. Intenta controlar los sentimientos negativos. Y no dudes en mostrar y hablar de tus sentimientos, no solo los relacionados con el pequeño.
Comparte con ellos situaciones y experiencias. Es fundamental que existan esos momentos especiales compartidos con esas personas también especiales en nuestra vida.
Expresa en todo momento tu afecto; hace que el niño se sienta querido y aceptado. Para que los pequeños se desarrollen es fundamental que se sientan queridos y comprendidos.
Pasa tiempo con ellos, es fundamental que dediques tiempo a los niños, ya que se va construyendo un espacio de intimidad y de confianza necesario para el apego.
Muestra abiertamente tu afecto hacia los demás miembros de la familia. Los pequeños imitan de forma inconsciente los modelos afectivos que ven en la familia, es importante que vivan en un ambiente donde existe un sano vínculo afectivo.
Refuerza los gestos espontáneos de cariño y apego de los niños y niñas.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
viernes, 15 de noviembre de 2013
¡Vamos al mercadillo!
Hemos hecho un mercadillo en clase donde los niños han actuado como compradores y vendedores. El objetivo de esta actividad era que interactuaran con los euros y céntimos, que los manipularan (aunque fueran de cartón), que vieran "in situ" como se vende y se compra en la vida real, donde tienen que utilizar operaciones como la suma y la resta para comprar varios productos o devolver dinero y para saber si sus "negocios" eran rentables o no dependiendo de si habían ganado más o menos dinero.
Ha sido una actividad muy divertida donde los niños le han echado mucha imaginación, y los "puestecillos" han sido muy variados. Os dejo estas fotos y dos vídeos más a continuación para que podáis ver como nos fue.
Ha sido una actividad muy divertida donde los niños le han echado mucha imaginación, y los "puestecillos" han sido muy variados. Os dejo estas fotos y dos vídeos más a continuación para que podáis ver como nos fue.
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